jueves, 8 de febrero de 2024

MIÉRCOLES 7 FEBRERO 2024: CERROS PATARRA Y ACEBUCHAR Y COMIDA EN VENTA LA LOMA

Participantes: Nori, Luis, Blas, Miguel de Alhaurín, Pili, Paco Ponferrada, Rafa, Miguel Gonzalez, Lucía, Lily, Manolo, Paco Zambrana, Antonio de Fornes, Antonio Usieto, Antonio Jiménez, Ricardo y Jesús.

Distancia recorrida: 9,2 km

Desnivel acumulado: 480 m

Desayuno en la gasolinera de Cajiz, buen pan a un precio razonable, buen servicio.

Primer miércoles de mes, por tanto se programó una caminata corta con comida al terminar, esta vez en la venta de La Loma de Cajiz. Nunca habíamos tenido una afluencia de jubilados tan grande, 17 personas, ¡casi nada!¡todo un record! Quizá fuera porque había que madrugar muy poco, porque la caminata era corta, porque el tiempo era bueno, o simplemente porque todos teníamos ganas de un paseo tranquilo.

Partimos de la venta de La Loma siguiendo la carretera de Cajiz a Iznate en sentido Iznate un corto trecho para dejarla enseguida por un carril hormigonado que bajaba en dirección norte, hacia el río de Iznate. El carril tiene una pendiente tremenda y va por lo alto de un lomo, con cañadas a ambos lados, dando servicio a las casas a uno y otro lado del carril hasta que termina en la última casa ya cerca del río. Desde esta casa se marca en los mapas una sendita que zigzaguea al río, pero Manolo que era quien dirigía la comitiva siguió el lomo bajando recto al río por una empinadísima pendiente.

Después del vertiginoso descenso tomamos el llano carril por el cauce del río Iznate como un paseo. Bajamos un poco más en dirección a Iznate y pronto abandonamos el cauce para tomar el camino de los Caseríos que, por el cauce de un arroyuelo afluente del Cajiz, sube hacia las crestas circundantes. Este arroyuelo, como todos los de la Axarquía, está perforado por múltiples pozos para aprovechar la poquita agua que recogen.

En un colladito dejamos el camino de los Caseríos por otro carril al norte hacia la cresta de la loma de Piedras Blancas. Hasta aquí habíamos ido por valles más o menos cerrados, pero al llegar a la loma comenzamos a disfrutar del precioso paisaje de la Axarquía que ya no dejaríamos hasta terminar la ruta. La multitud de vallecillos y crestas, el contraste de las casitas blancas con el terruño oscuro de la pizarra, los paseros, el rompecabezas de parcelitas de viña, aguacate y mango, en una mañana suave y serena, nos hizo sentir como si estuviéramos en el cielo. ¡Qué magnífico panorama y qué placentera sensación!

Seguimos ahora la cresta de Piedras Blancas al noroeste, teniendo abajo a un paisano cavando su viña que ya tenía podada. ¿Cuánto tardarán esas viñas viejas en quedarse abandonadas? Cultivar en esas empinadas laderas es algo que se terminará pronto, pero mientras tanto disfrutamos de las hileras de vides limpias de hierba.

El objetivo era subir al cerro Patarra bien prominente en la cresta por la que caminábamos y hacia allí nos llevaba la sendita de la cresta en la que se convirtió el carril anterior. La cresta del último tramo al llegar a Patarra divide los términos municipales de Iznate a la izquierda, del de Vélez, a la derecha, que llega increíblemente hasta aquí desde Triana.

Patarra tiene vértice geodésico y en él hicimos multitud de fotos con cámaras y con móviles. Desde Patarra se divisa perfectamente el siguiente objetivo: el cerro del Acebuchar al suroeste.

Hasta Patarra llega el sendero SL-A 65 Almáchar-Cerro Patarra y por ese sendero descendimos a la cresta entre Almáchar e Iznate, siguiendo después por el carril de la Cuesta del Olivar que va separando las cuencas de los ríos Iznate y Almáchar. Carril casi llano, con buen piso, propio para entablar conversaciones en grupitos. Y con ese talante íbamos hasta que ya en la base del cerro Acebuchar Manolo se dio cuenta que el ganado se le descarriaba y seguía por el carril. No obstante, con unos cuantos gritos volvió al personal a la subida al Acebuchar por una viña antigua ya inculta.

Como teníamos tiempo hicimos un corto descanso en el Acebuchar, punto más alto de nuestra ruta con casi 530 m, aunque sin vértice geodésico.

Desde el Acebuchar se veía la venta de La Loma, nuestro objetivo final. Y la marca del camino de la Mojonera, el que habíamos de seguir entre ambos puntos. Descendimos del cerro viña a través y ya en el camino de la Mojonera continuó la tónica de charla en grupitos mientras dejábamos a la derecha la hoya del arroyo de la Marquesita y a la izquierda las hoyas de los arroyos Jacamón, Carrión e Iznate.

En la venta tomamos unas cervecitas en el mostrador y en la explanada de fuera. Vino un cochecito casi de juguete del que salieron un francés más grande que Paco Ponfe y su señora también voluminosa. Y después de ese espectáculo pasamos al comedor. Tomamos para compartir anchoas, chorizo frito y costillas y luego un plato para cada uno que casi todos coincidimos en berza con pringá y bacalao. Para beber comenzamos con unas botellas de vino de Toledo, rico, cambiamos a un garnacha de la Rioja y erramos el tiro, terminando con otro que nos recomendó el muchacho de la venta que entiende y cuida los vinos. Excelente comida a un precio razonable, 32€ con las cervezas del principio, los postres y licores finales. Para volver.

La Ruta







Al fondo el cerro Patarra

Llegando a la cumbre
Vértice Geodésico Patarra
Almáchar y El Borge





En la cima del cerro Acebuchar




El pequeño coche de un turista gigante
Catando la manzanilla
Una muestra de los vinos que catamos
Muy buena la Berza malagueña
Un excelente grupo de comensales en la Venta la Loma













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