jueves, 2 de marzo de 2023

MIÉRCOLES 1 DE MARZO: COMARES, MAZMULLAR Y LA RUTA DE LAS FUENTES

Participantes: Pili, Paco Ponferrada, Luis, Paco Hernando, Manolo, Lily, Antonio Usieto, Ricardo y Jesús.

Distancia recorrida: 11 km

Desnivel acumulado: 640 m

Desayuno en el bar El Cruce. Los consabidos pitufos con aceite o mantequilla a 3€.

Día 1 de marzo. Primer miércoles de mes. Día de caminata reducida y comida en restaurante. No podía empezar mejor este mes de marzo.

Aparcamos en el restaurante Atalaya donde teníamos apalabrada la comida, así, después de comer, sólo teníamos que montarnos en los coches y regresar. Una muy buena idea de comienzo, en un día sereno, sin una nube, con el viento en calma, luminoso, con un poquito de fresco en la mañana, ideal para caminar.

Partimos hacia abajo, para buscar la crestita sobre la carretera de entrada a Comares y bajar a la barriada de Los Ventorros, al cruce de carreteras a Málaga y a Riogordo.

Desde el cruce hemos ascendido a Mazmullar por esa cara norte del cerro, tan bonita, con su senda antigua empedrada y su feraz vegetación de algarrobos, encinas, coscojas, bayón, hierba pedreguera, estepa blanca, con la zarzaparrilla trepando por doquier y algunas Ophrys fusca floreciendo en el sotobosque.

Hemos disfrutado en Mazmullar de los aljibes y de los silos para cereales, vino y aceite, de las excelentes vistas y de los tajos contemplados desde arriba. Una fortaleza en toda regla. Se cree que en Mazmullar estuvo la ciudad de Qámara, la residencia de verano de Omar ben Hafsun. Abderramán III destruyó la ciudad, pero no pudo eliminar el aljibe. Los supervivientes se trasladaron al vecino cerro donde crearon una nueva villa de Qámara, la hoy Comares.

De Mazmullar hemos descendido siguiendo la “ruta oficial” por la carretera de Riogordo para tomar el carril que rodea Comares, muy por debajo, por el que hemos transitado de sur a norte, descendiendo, tanto que más de uno le hemos preguntado a Manolo, nuestro guía, si nos iba a llevar hasta el río.

El carril baja tanto para llegar a la fuente de la Teja, la primera que hemos visitado. Del carril sale una sendita hacia los imponentes tajos del noroeste de la sierra, cerro más bien, de Andualla, y entre enormes pedruscos está el nacimiento, muy bonito, en un lugar umbrío, agradabilísimo. Parece que el agua se ha empleado siempre para el riego, se recoge en un depósito y no hay manera de echar un trago de ella.

El carril sigue rodeando los acantilados del norte de Andualla, ascendiendo con fuerza y acercándose al pueblo.

En el valle entre el cerro de Comares y el de Andualla, dando al norte, está la fuente Delgada, nombre derivado de su escaso caudal, según unos, y de su fino paladar según otros. Aledaño tiene un aljibe que indica la preocupación de los comareños por retener el agua, cosa natural dada su situación. No tiene chorro de donde beber.

Poco más adelante, ya bajo los enormes tajos de Comares, está la fuente Gorda, con su chorro de agua para beber y para llenar los abrevaderos bajo ella.

De la fuente Gorda parte el antiguo sendero de acceso a Comares por el norte, limpio, con pasamanos de cuerda a modo de quitamiedos, que se acerca primero a alguna vía ferrata y luego a la entrada del pueblo por la llamada puerta de Vélez. Un camino delicioso, de piedras desgastadas por el uso centenario, a la sombra de los tajos de Comares. Uno se imagina a los comareños volviendo de sus faenas echando en ese repecho sus últimas fuerzas del día, pero sobre todo a las comareñas subiendo y bajando a por agua de la fuente Gorda, cargadas con los cántaros por esos bruscos escalones.

Hemos dado una vuelta por el cementerio y por el blanquísimo pueblo hasta el siguiente objetivo: tomar una cervecita en la plaza del pueblo. Cervezas para la mayoría y vino blanco para los menos, con un par de raciones de migas que han resultado demasiado tostadas.

Nos quedaba el hito principal de la jornada: la comida de hermandad. Aposentados en el restaurante Atalaya hemos pedido ensalada, croquetas y migas (el día iba de migas) de aperitivo y un plato principal de choto con salsa de almendras para algunos y pluma ibérica para otros. Hemos comido francamente bien, hemos despachado 3 botellitas de Ribera, cafés y postres. Todo por 35€.

Un día excelente, inmejorable, tanto que ha habido alguna propuesta para hacer estas celebraciones quincenales en vez de mensuales. Un 10 para Manolo que la ha preparado.

La Ruta

Subiendo a Mazmullar por la senda empedrada
El Aljibe de Mazmullar

Los miradores de Mazmullar




La mesa de Mazmullar desde la ruta de las fuentes
Al fondo el Chamizo y los Tajos del Sabar

Comares

Nacimiento de la fuente de la Teja

Caminando hacia Comares
En el centro de Comares el vértice geodésico

El aljibe y la fuente Delgada

La fuente Gorda

Contemplando las vías ferratas
Colgados en los tajos
Senda de subida a Comares


Llegando a la puerta de Vélez


En el castillo, al lado del vértice geodésico




El tendido de sol
y el tendido de sombra
Bajando hacia el restaurante
Vista de Vélez-Málaga
Saliendo de Comares por la puerta de Málaga











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