jueves, 3 de noviembre de 2022

MIÉRCOLES 2 NOVIEMBRE: ARCHIDONA. HOZ DE MARÍN Y V. G. DEL CONJURO

 

Paricipantes: Fini, Antonio Muñoz, Paco Ponferrada, Rafa, Manolo, Paco Hernando, Lily, Antonio Usieto, Antonio de Fornes y Jesús

 RECORRIDO: Hoz de Marín: 8 km y 200 m de desnivel acumulado.

Vértice Geodésico del Conjuro: 1 km y 130 m de desnivel

Los primeros miércoles de mes son especiales desde que se instituyó la norma de celebrarlos con una comida en restaurante. Se prepara una ruta cortita, que no nos deje exhaustos, se busca un lugar para almorzar cerca de la ruta, y se unen las dos cosas: caminata por el monte y ágape servido en mesa.

En esta ocasión la ruta elegida, el arroyo Marín, es un recorrido cortito, llano excepto la entrada y salida al lecho del arroyo, y muy agradable.

Partimos de unas naves industriales, frente al polideportivo de Archidona, por un carril con la indicación de “Arroyo Marín”, en una mañana serena, sin nubes, templadita, que anunciaba un día muy agradable, un poco caluroso para ser noviembre.

El carril baja por la ladera derecha del valle, bastante empinado, proporcionando una estupenda vista de todo el valle hacia el sur, con el bosque de ribera que jalona el arroyo. Bosque en el que llaman la atención los fresnos, quejigos y sauces, acompañados de chopos, encinas, bayón, rusco, etc. Los fresnos y sauces con el color cobrizo, otoñal, los chopos ya sin hojas, y los quejigos y encinas impertérritos con su verde habitual.

Paseamos el sendero paralelo al arroyo, con su poquito de agua aún, bajo el dosel del bosque de ribera, acompañados de los trinos de los pájaros. Lástima que no tengamos a nadie capaz de distinguirlos, pero aparte de la vegetación, la observación de las aves debe ser muy placentera en este entorno.

Termina el carril y sendero cuando el valle se estrecha. Deseoso de más caminata nos hemos introducido entre la maleza unos metros, pero pronto las zarzas nos han impedido continuar. Aún hemos estado un ratito entre la maleza disfrutando del rumor de la corriente del arroyo, hasta que hemos dado la vuelta siguiendo el camino de ida. La cuesta de salida del valle se ha hecho larguita por el calor y por la falta de un soplo de viento.

Como era temprano hemos atacado la segunda parte del programa: subir al cerro del Conjuro. Con los coches hemos subido al puertecillo que separa el cerro del Conjuro al este del santuario de la Virgen de Gracia en el cerro del oeste.

Del puertecillo hay senda bien marcada hacia el este, ascendiendo por el cerro desnudo. En la subida, al noroeste, se abre el valle de la Hoya completamente cubierto de olivos. El paisaje del valle, constreñido entre dos crestas montañosas, con las rectas hileras de olivos perpendiculares a las crestas, es muy llamativo y bello. Más arriba, la vista al oeste, al blanquísimo santuario y a la llanura hacia Antequera, también merece una paradita para disfrutarla.

En la cima del cerro debió haber fortificación a juzgar por los muros de piedra que rodean la llanurilla superior que imaginamos sería el patio de armas del hipotético castillo. En él está el vértice geodésico del Conjuro. Un trofeo más a añadir a la larga lista de vértices que Manolo colecciona.

De regreso nos hemos acercado al santuario. La muralla es atravesada por una entrada en zigzag, hecha de ladrillo, con sus arcos ojivales, muy bonita. El santuario, muestra el contraste de la blancura de la cal y el ocre del ladrillo, todo limpísimo, muy agradable. Y en la capilla son dignas de mención 6 u 8 columnas de mármol seguramente reaprovechadas de alguna construcción romana. Merece una visita el santuario.

Terminado con éxito el segundo objetivo nos quedaba el tercero: el disfrute de la comida y bebida en agradable compañía. Hemos comenzado tomando una cervecita en la preciosa Plaza Ochavada, a la sombra, mientras contemplábamos la excepcional obra de ladrillo, tan simétrica, tan relajante.

Queríamos ir a comer al Picasso. Estaba cerrado, pero al lado está el Restaurante Central así que a él hemos ido a parar. Ensaladas de tomate, aguacate, gambas, cebollita, nueces y pasas; torreznitos crujientes y sabrosas mollejitas han sido el aperitivo. Después espárragos con jamón, rabo de toro y manitas de cerdo han servido para rellenar el hueco que nos quedaba en el estómago. Tartas de pistachos y de chocolate más algunos cafés para terminar.

Con todo eso más algunas botellitas de Rioja que no podían faltar en la Vinoteca, a casa.

¿Quién no va a querer salir a “caminar” los primeros miércoles de mes? Yo me apunto para el 7 de diciembre.

Las Rutas
Bajando por la pista hacia la Hoz de Marín

Cortijo en ruinas



La maleza impide el paso


Antigua Área Recreativa
Cortijo en ruinas
Por la Gran Senda de Málaga



VÉRICE GEDÉSICO DEL CONJURO (1.014 M)

Iniciando la subida
Santuario de la Virgen de Gracia y muralla



Detrás la Hoya de Archidona




El Santuario de la Virgen de Gracia, Archidona y al fondo la Peña de los Enamorados de Antequera
La muralla y el Santuario
Llegando al vértice geodésico
El Conjuro 1.014 m

Al fondo la Hoz de Marín
La Puerta del Sol en la muralla
La iglesia de la Virgen de Gracia


Bajando de la muralla hacia los coches
Plaza de la Victoria de Archidona
La cerveza en la Plaza
Comida en el restaurante Central







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