viernes, 26 de abril de 2024

MIÉRCOLES 24 DE ABRIL 2024: ALCAUCÍN, FUENTES DE LA COLMENA Y DE LOS PRADILLOS

Participantes: Luis, Blas, Miguel González, Manolo, Paco Zambrana, Victoria, Antonio de Fornes y Jesús

Distancia recorrida: 15,2 km

Desnivel acumulado: 1250 m

Desayuno en el Cruce de Benamargosa. Luis tuvo la deferencia de invitarnos por su cumpleaños que fue hace más de un mes, pero a nadie se le deben quitar las buenas ideas. ¡¡¡MUCHAS FELICIDADES!!!

Partimos del cementerio de Alcaucín acompañados de los ladridos de los perros de uno de los corrales, para enfrentarnos enseguida a esa ladera oeste de sierra Tejeda. La senda va por el lomo entre los barrancos de las Esperillas al sur, derecha, y de la Cueva del Moro, a la izquierda, norte, zigzagueando interminablemente entre el pinar de pino carrasco.

Antonio y Victoria tomaron la cabeza y nos subieron a un ritmo vivo, en el límite de lo que algunos podíamos llevar, pero ellos iban tan tranquilos, en especial Victoria que subió charlando todo el rato como si nada.

Dejamos a la izquierda la senda que baja a la zona de las escuelas de Alcaucín y poco más arriba pasamos por el puertecillo del cerro del Mosquito. A partir de aquí la senda suaviza mucho la subida y se puede disfrutar del paisaje de matorral que circunda el barranco de las Adelfas. En esa umbría vimos la única orquídea del recorrido, una Orchis mascula muy lozana.

Al llegar al Descansadero Altero nos reagrupamos, se barajó si subir por el carril o por la senda y elegimos la senda que sube muy recta por la cresta. Esta senda estuvo perdida, en cambio ahora está muy usada y muy despejada de matorral. Con la mañana tan buena que teníamos y las cuestas acumuladas quien no se había puesto en mangas de camisa en este tramo el calorcillo le obligó.

Al comienzo de la senda al barranco de la Colmena paramos un poquito a descansar. Un caminante con su perro nos alcanzó. Iba a La Maroma y se metía equivocadamente por la senda de la Colmena. Le explicamos cómo ir a La Maroma y cómo volver por los Tajos Lisos. Tal era su intención. Era un portugués hablando muy bien el español.

Le deseamos suerte y continuamos a la Colmena por esa sendilla, limpia y bien marcada ahora, que pasa por unos tajos muy bonitos mientras da vistas al abrupto barranco de la Colmena y allá abajo a las choperas y edificios del Alcázar.

La entrada al vallecillo de la Colmena es espectacular por el sonido del agua despeñándose y por esos tajos que jalonan el barranco por la derecha casi cubiertos de hiedra. Cruzamos el cantarín arroyuelo y un poco más arriba, en la ladera derecha, está la fuente de la Colmena vertiendo un buen chorro de agua. Se habló de hacer allí, en la fuente, el Ángelus, pero era temprano y decidimos salir del barranco al collado del Aguadero Alto. Salir del barranco no fue fácil. La senda terminaba en la fuente y había que subir entre el matorral de aulaga por donde mejor se viera. Cuando se camina así uno va parando continuamente y oteando por donde será mejor subir, con lo que la subida se hace interminable.

Una vez en casa, delante del mapa, se aprecia que la subida más sensata es ir hacia el norte desde el manantial de la senda, subiendo muy poco, para llegar al collado de los Ubios y de allí, por la cresta, al collado del Aguadero Alto que fue donde tomamos el Ángelus.

Desde el collado se ve muy bien toda la ladera de las Arrebuelas por donde hay que subir, sin senda. Pensamos ir hacia una franja con poca vegetación que sube por la ladera de oeste a este. Así lo hicimos. Superamos una primer aulagal hasta encontrar la franja con poca vegetación y ya por ella subimos sin otro problema que la pendiente hacia un par de pinillos que se ven arriba, al este, donde creíamos que debía ir la sendilla de los Pradillos.

Llegamos a los pinos y un poquito a la izquierda estaba la sendilla que nos llevó casi llaneando al corral de los Pradillos. El corral conserva su cerco de piedras, las paredes de la choza de los pastores y el piso empedrado; al lado otra construcción pequeña, quizá cuadra. Desde arriba, por donde llegamos, el corral ofrece una vista preciosa junto al arroyo desde el que llega la musiquilla del agua.

Subimos un poco más hasta el nacimiento del arroyo de los Pradillos y, como nos pareció temprano para comer iniciamos el regreso por la sendilla primero y luego campo a través yendo a buscar la senda entre el Mojón de la Torrecilla y el Puerto del Pico. En esa senda, sobre los tajos que dan a barranco Hondo, encontramos una vaguadilla sin viento y nos acomodamos a almorzar.

Íbamos sólo 8 y sin embargo salió comida para 16. Hubo aperitivos de chorizo, salchichón, cecina, jamón, edamame, y bonito y boquerones marinados. Todo muy bueno, aunque la palma se la llevaron los boquerones y el bonito. Vino después la ensalada y un par de tortillas con pimientos. Luego caballa con champiñón, filetillos tiernos y el clásico solomillo con ajillos. Para beber cerveza helada y cuatro botellas de vino. Sobró comida y bebida porque con una botella de rosado fresquito, y dos de tinto de Sedella y Somontano hicimos el avío. Echamos de menos a los queseros: Usieto, Lily, Ricardo, porque no había queso, pero como compensación Antonio sacó un melón Cantalupo dulce y jugoso y Victoria un mus de limón exquisito, lo que dio pie a una tacita de té acompañada de un poco de orujo.

En el mismo sitio de la comida estiramos las piernas y descabezamos unos sueñecitos reparadores. Nos costó levantarnos. Al final lo conseguimos y comenzamos a caminar, pausadamente hasta el Mojón de la Torrecilla y ya a ritmo normal por la senda bajando al collado del Aguadero. Por cambiar tomamos el carril que es más suave, aunque mucho más largo que la senda hasta el Descansadero Altero.

Otra vez Antonio y Victoria cogieron la cabeza a su ritmo mientras los demás nos quedábamos rezagados. De vez en cuando paraban y proseguíamos. Bajamos por la senda hacia las escuelas pasando por el mirador de la Glorieta. En este descenso Alcaucín se ve muy bien porque la senda atraviesa unas cuantas veces el cortafuegos, sin pinos que dificulten la visión.

Una vez en las escuelas callejeamos por Alcaucín, preguntando, hasta llegar al cementerio. Luis nos dio una pequeña lección de aplicación del DESA a un muñeco que llevaba y ya cada uno a su coche y a casa.

Día sereno, con muy poco viento, aunque fresquito por arriba, muy apropiado para caminar.

La Ruta





En el collado del Aguadero
Hacia la fuente de la Colmena



La nueva fuente de la Colmena
Más arriba, la antigua fuente abandonada
Saliendo del barranco de la Colmena



Majada de los Pradillos


Arroyo de los Pradillos

Arte efímero en los Pradillos
El nacimiento de los pradillos protegido para que no se tape






La siesta
Caminando hacia el Mojón de la Torrecilla


El Mojón de la Torrecilla


Vella spinosa, Piorno de crucecitas


En el mirador de la Glorieta


Fuente de Alcaucín










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