jueves, 3 de febrero de 2022

MIÉRCOLES 2 DE FEBRERO: ÁRCHEZ, RUTA DE LOS MOLINOS

 Árchez y Canillas de Albaida. 2-2-2022

Participantes: Pili, Paco Ponferrada, Luis, Lily, Victoria, Antonio Usieto, Manolo, Paco Hernando, Antonio de Fornes, Jesús. Lucía y Miguel vinieron a la comida.

Distancia recorrida: 12,2 km

Desnivel acumulado: 580 m

Desayuno en el bar Carlos de Caleta de Vélez. Molletes y pitufos con aceite a 2,30€.

Este miércoles inaugurábamos una nueva modalidad: Los Primeros Miércoles de Mes. En ellos haremos una ruta matutina terminando con comida en algún restaurante cercano. El restaurante elegido para hoy fue Curro, en Árchez, desconocido para todos, pero con buenas referencias. Y Manolo preparó una ruta ad hoc, también novedosa para todos. Día pues cargado de novedades.

Partimos del puente de la carretera sobre el río Turvilla debajo de Árchez, rodeando el pueblo por abajo y en la plaza al lado del ayuntamiento tomamos el sendero de Los Molinos abierto entre Árchez y Canillas. Va el sendero por la orilla derecha del río la mayor parte del recorrido y el río, sorprendentemente, con su buen chorrito de agua a pesar de la sequía.

Enseguida se pasa por el molino Eulalio, hoy molino Winkler, luego por el molino Matías y de él sube la senda a buscar la acequia acondicionada para entrar en el cañón del río debajo de Canillas. El trayecto va por huertas de aguacate, naranjo y olivo, gran parte del tiempo cerca del río, y luego por la acondicionada acequia salvando el cañón del río lleno de chopos, sauces, adelfas y otros matorrales.

En el puente romano termina el sendero junto al Molino Viejo en la desembocadura del río Cájula en el Turvilla.

Aquí tomamos otra senda acondicionada por el Ayuntamiento de Canillas por el cauce del río Cájula, también con su chorrillo de agua en este año tan seco. El río va muy encajonado entre taludes casi verticales, pero a pesar de la verticalidad están aprovechados en estrechísimos bancales con olivo, y aguacate donde llega el agua. Llaman la atención algunos enormes pedruscos caídos al cauce desde los laterales y los bosquetes de adelfa jalonando el río.

El personal iba contentísimo con esta ruta novedosa, tan placentera y agradable, acondicionada con puentes de madera para cruzar el río. De vez en cuando salía a colación el final de la ruta con un buen chuletón y a todos se nos hacía la boca agua.

El río Cájula se forma por la conjunción de los arroyos Ciquilías al norte y de la Minilla al noroeste. La senda no llega a ese horcajo, sino que sube al oeste para entrar en el valle de la Minilla. Más arriba cruza el arroyo y sube decididamente a la pista de Renzuelas por debajo de la zona de Los Lisos, justo donde sale al norte un carril a los cortijos de Palomo y la Loma.

Al salir de los valles a la pista recibimos el sol con alegría en esa mañana tan limpia, sin viento, casi primaveral.

La pista va adaptándose al terreno, con pequeñas subidas y bajadas. Atraviesa los arroyos Ciquilías y de la Fuente del Conejo para subir a la Hoya del Boquino o de la Virgen. En este trayecto conversamos con una pareja de hermanos canilleros que deben estar todos los días en sus aguacates. Al lado de la Hoya hicimos un pequeño Ángelus, con poca comida, “porque había que guardar el apetito para el chuletón de mediodía”, al decir de alguno.

De la pista baja una buena senda al Turvilla y al área recreativa de Fuente Santa. Esa misma senda sigue en dirección norte hacia la Cueva del Agua. Una senda a explorar. Pensábamos que de Fuente Santa había senda al Molino de la Harina, pero no la hay. Dimos la vuelta y continuamos hacia Canillas, donde paramos en el bar de siempre a tomar una cervecita con tapa.

Descansados y repuestos salimos a buscar la ermita de San Antón y el carril que baja empinadísimo hacia Árchez. En el pueblo es visita obligada el alminar del siglo XIII. Y del alminar al restaurante Curro.

Cuando estábamos dejando las mochilas en los coches llegaron Miguel y Lucía, justo a tiempo para ocupar la mesa reservada en la terraza. Cerveza de entrada, ensaladas, chorizo, morcilla y empanadillas para compartir, y cada uno lo que quiso de plato principal. De mí diré que el entrecot poco hecho estaba riquísimo y que estoy dispuesto a repetirlo. 4 botellitas de Toro, postres de la casa, cafés y vino dulce. Una comida señorial rodeados de guiris por todas partes menos por una.

La inauguración de los primeros miércoles de mes no podía salir mejor: ruta muy bonita, novedosa, aperitivo y comida de primera. Un 10 para Manolo, el organizador. El segundo miércoles de mes va a tener difícil superar al primero.

 


LA RUTA
MOLINO DE EULALIO, AHORA WINKLER


CANILLAS DE ALBAIDA

MANTIS RELIGIOSA CON HUEVOS
MOLINO DE MATÍAS

LA PIEDRA DEL MOLINO

LA PASARELA DEL RÍO TURVILLA

EN EL PUENTE DE LA CALZADA ROMANA






POR LA PISTA DE RENZUELAS
EL ÁNGELUS


SENDA DE BAJADA AL RÍO TURVILLA
UNA CALERA BIEN CONSERVADA
EN EL AREA RECREATIVA DE FUENTE SANTA

CANILLAS DE ALBAIDA
EL MOLINO WINKLER DESDE SAN ANTON
ÁRCHEZ

ALMINAR DEL SIGLO XIII
CERVECITA EN LA VENTA EL CURRO

ENTRANTES

PLATO FUERTE









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