jueves, 6 de abril de 2023

MIÉRCOLES 5 DE ABRIL: CANILLAS, SALTILLO, LASTRA DEL PINO Y V. G. CERRO COLORADO

 Participantes; Lucía, Manolo y Jesús

Distancia recorrida: 14,7 km

Desnivel acumulado: 965 m + 30 m del Cerrillo Colorado

Desayuno en El Cruce en El Trapiche. Buenos pitufos con aceite a 2,50-2,70€/cada uno.

Llevamos tiempo queriendo investigar la Lastra del Pino. Se trataría de unir la salida del puente del Saltillo hacia Sedella con el collado de la Lastra sin tener que hacer el enorme recorrido por el carril como hemos hecho otras veces, sino yendo del mirador de Los Pozuelos al collado de la Lastra siguiendo la loma de la Lastra del Pino.

Lo intentamos una vez en el verano de 2022 subiendo por la fuente de la Rávita e investigando la senda que baja por Loma Cortá, pero cuando llegamos al collado de la Lastra la niebla nos impidió investigar la loma de la Lastra del Pino. Posteriormente, en el invierno de 2023, iniciamos el recorrido por el puente del Saltillo, pero al llegar al mirador de Los Pozuelos se nos metió la niebla con el levante y hubimos de renunciar de nuevo.

Hecha la convocatoria a través de WhatsApp para esta salida, sólo nos hemos presentado 3. Pocos, pero buenos. El resto tenían Semana santa, nietos, viajes, etc. Ya se sabe, excusas para no salir.

Los tres aguerridos montañeros hemos comenzado la aventura en Canillas, encabezados por Lucía, que a buen paso a enfilado la acequia al puente del Saltillo. En un pis pas hemos llegado a la bajada al puente, hemos descendido y vuelta a subir por la bonita senda de la ladera de Sedella. A las 8,30 salíamos de Canillas y a las 10,30 estábamos en el mirador de Los Pozuelos dispuestos a enfrentar la loma de la Lastra del Pino.

Comienza la loma con un depósito de agua. Nos preguntamos de dónde vendría el agua a ese depósito, sin saber responder. Poco más arriba atravesamos un collado y una calera y a continuación un manatialillo con agua a pesar de la sequía. De aquí se surtía el depósito visto al comenzar la loma.

Justo encima del manantial hemos encontrado una antigua senda. La hemos seguido con alegría. Un caminante solitario nos ha alcanzado. Él siempre sigue la cresta de la loma para arriba, nos ha dicho. No le hemos hecho caso y hemos seguido la senda que se ha ido a la ladera este, ascendiendo, hasta que ha comenzado a llanear y a descender un poco, como si se dirigiera al collado de la Monticana pues estábamos a esa altura. Hemos abandonado la senda y hemos subido a la cresta de la loma. Por la cresta se avanza muy bien porque hay matorral sólo de esparto.

Después del primer cerro se desciende a un collado donde hemos hecho el Ángelus junto a un par de hermosos pinos resineros y luego hemos seguido hacia el norte por la ladera este en vez de por la cresta. No merece la pena evitar la subida porque hay que hacerla de todos modos y por la cresta se camina mucho mejor.

Y sin más hemos llegado al collado de la Lastra sobre las 12,30. Dos horas de camino por la Lastra del Pino que, ahora que la conocemos, se pueden quedar en 1,30 h.

El resto ya es conocido. Luchar con las aulagas del descenso al barranco que baja del Tajo de Vélez, y luego seguir la senda en un continuo sube y baja al barranco de los Corralones, con un poquito de agua, a Loma Cortá, al barranco que viene de las Herrizas Negras, a su cresta, y al último barranco. De aquí la subidita hasta alcanzar Las Hazas es fuerte, unos 100 m.

Hemos llegado a la senda Canillas-La Maroma cansados, pero desde allí ya todo era descenso. En el pinar de la fuente de la Rávita hemos parado al almuerzo. Aperitivo de chacina leonesa con cervecita fresca, ensalada de aguacate, tortilla jugosita y pescado escabechado, finalizando con un poco de queso. Una botella de Cariñena ha servido para acompañar la comida y con un poco de orujo blanco hemos pasado un buen trozo de chocolate.

Nos hemos levantado nuevos después del descanso y de la comida; un trago de agua de la fuente de la Rávita y… al camino.

Al entrar en Canillas a Lucía se le ha caído un bastón a un corralillo sin uso. Manolo ha bajado y lo ha rescatado, hazaña que ha sido recompensada con una cerveza en la Churrería. Por cierto, que la abren a las 7 y dan desayunos.

Manolo, con su manía de llegar a los vértices geodésicos, nos ha llevado con el coche al pie del Cerrillo Colorado, hemos trepado al Cerrillo y allí estaba el vértice por cuyo pie hemos pasado mil veces. Cobrado el trofeo, regreso al coche y a casa contentos de haber culminado con éxito la investigación propuesta y el vértice de Cerrillo Colorado de propina.















Iniciando la subida a la Lastra del Pino


La calera
Nacimiento de agua



Por la antigua senda

Se termina la senda..
Y toca subir a la cresta






La senda de la fuente de la Pisadica del Niño Dios

Llegamos al collado de la Laja


E restaurante
La fuente de la Rávita

Fuente de Canillas

VÉRTICE GEODÉSICO CERRO COLORADO



Al fondo Canillas de Aceituno y La Maroma










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