jueves, 18 de octubre de 2012

17/10/2012 ASCENSIÓN AL VELETA

Ruteros: María Victoria, Pepe, Antonio, Paco, y Manuel.
Iniciamos la ruta en la Hoya de la Mora, subimos al Veleta, bajamos hacia el refugio de la Carihuela y nos dimos un paseo en altura hasta las lagunas del río Seco, donde comimos.
La idea era entrar por el Veredón superior al Corral del Veleta, subir al Cerro de los Machos y luego subir al Veleta. Hacía un fuerte viento y vimos salir del Veredón a un par de montañeros que se habían dado la vuelta por el viento, así es que decidimos modificar la ruta para darnos la vuelta cuando el viento impidiese la ascensión.
Aunque había zonas con fuertes rachas de viento pudimos coronar el Veleta y darnos el paseo por la cara sur que estaba mas protegida del viento.
Recorrido 23 km. Desnivel acumulado 1.150 m.
Comentario del inspirado y poético PEPE:


SUBIDA AL VELETA       

Fuimos al Veleta en el coche de Victoria, siempre generosa. Nos llevó y nos trajo el amable Antonio, de manos de seda. Cuando despunta el sol, desvelando la sierra con sus rayos, subimos al Cielo por el lomo arqueado de los montes. Intentamos acompasar nuestros pasos al viento siguiendo el derrotero que el viento y nuestro jefe van marcando, no obstante, su violencia no mengua el brío de nuestro ánimo ni altera nuestras fuerzas. Unos buitres trazan con su vuelo reposado dibujos caprichosos por el haz del cielo. Unas cabras monteses cruzan con indolente paso el ancho llano. A la hora de comer, una reflexión: antes de conocer qué vas a comer y beber deber examinar con quién comes y bebes. Comer sin un amigo es vivir la vida del lobo. Otra reflexión: cada día de montaña escoge una regla y ajusta a ella el día. Verbigracia: la ruta es la misma para todos; el paso es de cada uno. Otra: nadie se preocupa de vivir bien, sino de vivir largo tiempo. Tú, montañero, ocúpate de vivir bien, lo del tiempo es cosa del Pájaro Loco. Ahora escucha el consejo de Manuel, El Poderoso, al montañeroaflgiidoporlaaltura: “Ponte en pie, aspira fuerte y, si puedes, remonta esta cuesta de una alentada”. En cuanto a mi, eldelasrodillasrotas, Manuel se me pegó a la espalda, me dio su pincho y su amistad, y me llevó hasta donde el ínclito jefe que, oteando desde su atalaya natural, nos esperaba a medio camino. Bajando en coche la noche se iniciaba reteniendo el creciente cuerno de la Luna en el velo de una nube. La última: según la Historia, a la reina de los partos nadie podía saludarla sin un regalo. Así que de ti, Victoria, no puedo despedirme de balde: que mi aliento montañero te acompañe en la subida a los Anapurnas;  “guachi pei” (buena suerte en nepalí).
Ya en Vélez, el amado jefe, extremoso en su amistad, me llevó hasta el ascensor.




EN LA VIRGEN DE LAS NIEVES

CUMBRE DEL VELETA (3.394 M.)

HACIA LA CARIHUELA

REFUGIO DE LA CARIHUELA

EL MULHACEN AL FONDO

UN DESCANSO EN EL CAMINO

HACIA LAS LAGUNAS DEL RIO SECO

LOS VINOS PARA CELEBRAR EL BAUTISMO DE LOS 3.000 M DE ALGUNOS INTEGRANTES DEL GRUPO

COMIDA

LA PUERTA

BAJANDO DEL VELETA

1 comentario:

  1. Conseguimos coronar el Veleta y si no hubiese sido por el fuerte viento subimos al Mulhacen, pero eso queda para cuando vuelva de mi viaje.Esta subida me vino muy bien para ir adaptándome a la altura, aprendí mucho y me dí cuenta que es fundamental ir despacio, estar concentrado y respirar por la nariz. Os echaré de menos en los ANAPURNAS.Gracias por haber preparado esta salida pensando en mí.
    Un cariñoso apretón

    ResponderEliminar