viernes, 4 de octubre de 2024

MIÉRCOLES 2 DE OCTUBRE 2024: CAÑADA DE LA FUENTE DE LA MORA, FLORENCIA, ACEQUIA DE FARDES

 SIERRA DE HUETOR

Participantes; Fini, Antonio Muñoz, Lily, Antonio Usieto, Antonio de Fornes, Manolo y Jesús

Distancia recorrida: 15km

Desnivel acumulado: 500 m

Desayuno en la gasolinera de Beas. Buen pan, buena atención, entre 2,5 y 3€

La ruta de los Puntales de la Mora ya se había hecho el año pasado. Antonio descubrió posteriormente una sendita entre el collado del Cigarrón y Florencia que queríamos incorporar al recorrido. Ese era al objetivo sobre el papel, pero en la práctica fue pasar un buen día de montaña caminando por bosques.

Partimos de los llanos de los Fabianes por el carril que va hacia la Fuente de la Mora, dirección sur y suroeste, paralelos a la autovía. En este tramo se da uno cuenta de la contaminación acústica que produce la autovía. Cuando vamos en los coches no nos enteramos. Y en este tramo tuvimos la suerte de que nos llamara la atención un fresno con muchas sámaras y muy juntas. Resultó ser un Fraxinus pensylvanica que no está citado en la provincia de Granada.

El carril que llevábamos va al cortijo del Chorrillo, deja la autovía para ir al noroeste y enseguida dejamos el carril por una sendita poco marcada que sale hacia el sur marcada por un hito de piedras. La senda va primero llana y luego comienza a ascender rodeando el cerro del Espino, el más oriental de los Puntales de la Mora, para entrar en el valle de la Fuente de la Mora.

El valle lo forman las laderas de los cerros del Espino al norte y de los Pollos al sur y conforme entramos en él la subida se suaviza y el ruido de la autovía se va dejando de oír. Por la senda baja una tubería de polietileno que, según Antonio, llevaba el agua de la Fuente de la Mora al quiosco y zona de descanso, llamada de la Fuente de la Mora también, en la antigua carretera nacional. Hoy esa zona no tiene acceso.

La Fuente de la Mora está enclavada en una zona llana de su valle que en tiempos fue prados o tierra de labor. Poco a poco el matorral de rosales y majuelos lo va invadiendo. A pesar de la sequía la fuente tenía su chorro de agua que alimenta unos abrevaderos debajo. Un ratito de charla y continuamos valle arriba, por el carrilillo que viene del collado de los Pollos, atravesando un excelente pinar de pino salgareño, laricio o negro, con algunos ejemplares de pino silvestre o albar. Un muy bonito pinar que disfrutamos.

En el collado de los Pollos tomamos el carril hacia abajo, hacia el collado del Cigarrón, pero como teníamos tiempo entramos un momento a ver la fuente de Polvorite o del Pino de las Siete Ramas. También echaba un chorrito esta fuente, aunque no tiene el espacio para tierras de labor de la Fuente de la Mora. Allí al lado comienza el barranco de Polvorite y encima tiene el hermoso pino de las Siete Ramas, de ahí sus nombres.

En el collado del Cigarrón tomamos la nueva sendita que sale al norte, Antonio Sánchez marcó la entrada con uno de sus artísticos hitos. La senda va por una crestita al norte o noreste, por el pinar, descendiendo después a la fuente de Florencia, esta sin agua. En ella hicimos el Ángelus, tranquilo porque teníamos mucho tiempo, tanto que Antonio Muñoz propuso ir a los coches y con ellos a comer a Prado Negro. Como todos íbamos cargados con las repletas mochilas la propuesta tuvo un recibimiento desigual.

Descendimos al aprisco de Florencia, también con su fuente y luego al área recreativa de Florencia. Nuevo intercambio de pareceres sobre dónde comer porque de ahí a los coches había media hora. Al final se decidió alargar la excursión e ir a almorzar al área de la Fuente de los Potros. Antonio Muñoz nos guio al cartelón donde estuvo el cortijo de las Chorreras y a la acequia de Fardes. La acequia, al pie de los tajos de las Buitreras, Halcones y Garduños, está sombreada por encinas y con su caudal de agua, una delicia que disfrutamos todos, aunque sobre todo los que nunca la habían recorrido.

Dejamos la acequia por el sendero que baja al área recreativa de la Fuente de los Potros y en una mesa a la sombra se puso nuestro particular restaurante. Comenzamos por chacina, queso y ensalada de aguacate y kiwi, seguimos con tortilla, caballa escabechada, magro de cerdo con cebolla y filetillos adobados. Para beber unas cervezas fresquitas de aperitivo y vinos de Rioja, Mendoza y Bierzo. Sobró una de las botellas de Rioja. Y para finalizar té de hierbas, orujos y almendras garrapiñadas. Un menú digno de un restaurante de postín.

De la Fuente de los Potros salimos por la carretera asfaltada a Alfacar para dejarla pronto por un carrilillo y senda al norte por la zona de Cortijo Nuevo, donde estaban haciendo entresaca de pinos, cruzamos el barranco Majalijar y salimos finalmente al de las Perdices donde tomamos el carril que nos devolvió a los Fabianes.

Día con más claros que nubes, para sudar un poco, lo justo, y recibir la brisa fresquita que de vez en cuando nos alivió en nuestra umbría caminata.





Fuente de la Mora




Fuente de Polvorite
Pino de las Siete Ramas


Fuente de Florencia

El Aprisco








Acequia de Fardes


Área Recreativa Fuente de los Potros
















jueves, 19 de septiembre de 2024

MIÉRCOLES 18 SEP. 2024: RÍO GRANDE DE YUNQUERA

 Participantes; Luis, Blas, Lily, Manolo, Antonio Usieto y Jesús

Distancia recorrida: 7,5 km

Desnivel acumulado: 345 m

Desayuno en casa. Salida de Torre del Mar a las 8 y llegada al río Grande a las 10, después de salir de un atasco fenomenal en Málaga.

El río Grande de Yunquera era casi desconocido para la mayoría hasta el sábado pasado, 14 de septiembre, cuando Luis lo mencionó como una posible salida veraniega por sus aguas cristalinas y sus abundantes pozas.

Le tomamos la palabra y preparamos una ruta por el río, sin entrar en el agua porque no apetecía, sino subiendo desde la carretera Coín-Alozaina hacia el nacimiento del río en la cueva de Zarzalones. Esa era la ruta completa, pero además queríamos celebrar la primera comida fraternal de la temporada en los alrededores de la caminata.

Se barajó la venta Umami o la Bodega de Antonio para el almuerzo. Usieto, más resolutivo, se puso en contacto con una amiga de su hija que vive en Coín y le preguntó. Nos aconsejó Casa Paco y en Casa Paco reservamos.

La ruta que preparamos sobre el mapa era tomar el río al atravesar la carretera Coín-Alozaina y caminar primero por el carril paralelo al río; en la central de San Augusto pasar a la orilla derecha y subir por el camino de Mansilla a la loma de Pola donde nos uniríamos a la Gran Senda de Málaga en la etapa Tolox-Yunquera, senda que seguiríamos hasta la central de San Pascual y luego hasta Yunquera.

Éramos conscientes de que no llegaríamos a la central de San Pascual si queríamos volver a almorzar a Coín. Y con estas restricciones empezamos a caminar a las 10 desde el aparcamiento que hay junto al río nada más pasar el puente sobre el río Grande del camino de la Millana.

Pasamos junto a la central de San Eugenio, en la orilla izquierda del río, una bonita obra arquitectónica por su simetría y por el empedrado de la calle delante de ella. Está fuera de uso, pero por su canal de alimentación aún discurre el agua aprovechada ahora para el riego.

La corriente del río está represada de tanto en tanto con piedras y arena, para formar pozas de baño, alguna de las cuales, como el charco del Pontón Alto, con profundidad de un par de metros. El canal de la central de San Eugenio va por la derecha, sobre el carril, hasta que carril y canal se unen en el azud de la central de San Augusto donde las aguas que salen de San Augusto entran en el canal de la central de San Eugenio.

La central de San Augusto está en activo y unos operarios que había en ella nos indicaron el camino hacia la central de San Pascual distante más de 6 km. Por el carril al norte de la central seguimos la caminata entre olivos añosos en una tierra reseca, ascendiendo hasta la casa Linaza.

En ella el carril se divide. Ambos ramales llevan a la Gran Senda de Málaga que va casi por la cresta de loma Pola. El muchacho de la central nos había indicado que tomáramos el carril de la izquierda, pero en el mapa habíamos visto que el de la derecha era más corto. Por éste habíamos comenzado a caminar cuando el muchacho de la central llegó con un coche y nos indicó que el de la derecha era un carril privado, en cambio el de la izquierda era público. Le hicimos caso y enfilamos la subida por el de la izquierda, por encima del canal de la central que allí tiene su balsa de alimentación. El canal de allí hacia arriba va subterráneo.

Nuestro carril subía, bajaba después, y en una nueva subida empalmaba con la Gran Senda de Málaga. Seguimos la Gran Senda al norte y poco más allá de un colladito decidimos dar la vuelta. Aún hicimos un breve Ángelus junto a la división del carril a La Puente y Yunquera, y la continuación de la Gran Senda.

Al regreso, como nos gusta explorar, tomamos el carril que habíamos marcado sobre el mapa, el que era privado, que sin ningún problema y con rapidez nos pasó cerca de dos casas antes de terminar en la casa Linaza. Desde allí regreso tranquilo por el camino inverso al hecho anteriormente.

Como llegamos a los coches con tiempo decidimos ir a tomar una cervecita a la venta Verita, al lado del río Grande. En la venta se une el río de los Horcajos procedente de Tolox al río Grande.

Refrescados con la cervecita era tiempo de ir a Casa Paco, al almuerzo. Casa Paco es un restaurante de categoría, muy bien montado. Tomamos croquetas, ceviche y tomate Huevo de Toro para compartir y luego un segundo plato: magret, ciervo, bacalao y rodaballo. Todo riquísimo. Para beber un Godello y un Mencía, ambos del Bierzo. A los vinos nos invitó Usieto por su futuro cumpleaños. ¡¡¡MUCHAS GRACIAS ANTONIO!!!

Día tranquilo, de exploración por la cuenca del río Grande, terminando con el broche de oro de Casa Paco. En una excursión de todo el día se puede llegar a la central de San Pascual, e incluso intentar subir a la cueva de Zarzalones donde nace el río Grande.