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lunes, 23 de diciembre de 2024

LUNES 23 DE DICIEMBRE DE 2024: ÁRCHEZ Y LOS RÍOS TURVILLA Y CÁJULA

 PARTICIPANTES: Ángela, Pepe Ranea, Claudia, A. Usieto, Germán y Manuel D.

RECORRIDO: 9 km con desnivel de 380 m.

Hemos realizado una bonita ruta Navideña por los ríos Turvilla y Cájula  para reencontrarnos con nuestro compañero Pepe Ranea, ausente durante mucho tiempo de las rutas montañeras.


El molino de Matías
Por la pasarela sobre la acequia



Por la ribera del río Cájula









Arriba Canilla de Albaida


Alminar Mudéjar de Árchez









jueves, 21 de septiembre de 2023

MIÉRCOLES 20 SEPTIEMBRE 2023: ARCHEZ: ALREDEDOR DEL TURVILLA Y EL CÁJULA

 

Participantes: Miguel de Alhaurín, Miguel de los Contenedores, Manolo, Antonio de Fornes, Antonio Usieto y Jesús

Distancia recorrida: 9,7 km

Desnivel acumulado: 460 m

Desayuno en bar Carlos de Caleta, donde nos acompañó Paco Hernando, quien, además, tuvo el detalle de invitarnos. ¡MUCHAS GRACIAS PACO!

Suele ser costumbre que las primeras excursiones de la temporada se cojan con gusto y que haya notable afluencia de gente. Más en esta que se presentaba como una ruta corta con almuerzo en la Venta Curro de Árchez. Bueno, pues aun así sólo conseguimos alistar a 6 personas. Otra vez habrá más éxito.

Partimos de la Venta Curro de Árchez orillando el pueblo por el ayuntamiento para tomar la vereda que va al molino de Matías por la margen izquierda del Turvilla, vereda muy bien arreglada y mantenida, que atraviesa unos exóticos bosques de aguacate. Nos llamó la atención el buen chorro de agua que llevaba el Turvilla a pesar de la sequía. Esta Tejeda guarda sorpresas en cualquier rincón.

Termina la vereda frente al gran molino de Matías y para cruzar al molino hay que bajar por una empinada rampa hasta el empedrado entorno del molino. El edificio del molino está en ruinas, pero su situación es inmejorable porque además de las aguas del Turvilla cuenta con un manantial que hoy día surte de agua a Árchez. Fue fábrica de la luz a comienzos del siglo XX y después molino harinero.

Remontamos el molino siguiendo la bien señalizada senda, bajo un añoso algarrobo, hasta alcanzar la acequia cuya agua movía el molino. Esta acequia se ha protegido con rejillas metálicas y barandillas y sirve de precioso paseo por la escarpada orilla derecha del Turvilla, al lado de la feraz vegetación de almeces, sauces e higueras.

Cruzamos el famoso “puente romano” de Canillas para seguir por la orilla izquierda del Turvilla hasta la cercana unión de los ríos Turvilla y Cájulas. Seguimos el sendero por la orilla del Cájulas, también con su chorrillo de agua a pesar de la sequía, entre aguacates jóvenes y nogales viejos, a través de tupidos bosquetes de adelfas, remontando el suave cauce primero y pasando por unos grandes tajos después a través de los cuales se abrió paso el Cájulas.

En el cortijo o molino de Rafaelita principia el Cájulas por la unión de los arroyos Ciquilías al norte y de la Minilla al noroeste. Por éste ascendimos, ya sin escuchar la agradable musiquilla del agua, entre olivos, para cruzar más arriba el arroyo y llegar al carril.

Tomamos el carril a la izquierda, llaneando hasta cruzar de nuevo el arroyo de la Minilla en una zona húmeda con algunos hermosos castaños, por la zona baja de Los Lisos. Ascendimos con el carril para alcanzar la base del cerro del Coscojar, punto álgido de la ruta y cruce de caminos hacia el cerro del Coscojar y puerto de la Cruz del Muerto, hacia el puerto de los Carboneros por el cortijo Baldomero, ambos ascendiendo, y hacia el sur, descendiendo, por un carrilillo que es el que tomamos para ir bajando entre empinadísimos olivares.

Nos acercamos a unos cortijos por carrilillos mal marcados hasta encontrar un buen carril a lado del arroyo Melencia. Por ese carril subimos hasta la cresta del cortijo Carlos, acompañados de algunas viñas que nos dieron unos dulces racimos de moscatel. Por el sur del cortijo recordó Usieto que salía la senda hacia el puente romano y, efectivamente, allí estaba la senda antigua, empedrada, que bajaba zigzagueando por la orilla izquierda de una cañada para cruzar después la carretera y terminar en el puente romano.

Del puente tomamos la senda enrejillada sobre la acequia para pasar por encima del molino de Matías y seguir la bien señalizada vereda por la orilla derecha del Turvilla entre huertas de aguacate.

Usieto se había comprometido a invitar a un aperitivo con cerveza por su próximo cumpleaños y llegados al cortijo de Eulalio se presentó la disyuntiva de continuar por la vereda señalizada hacia los coches, dejar las mochilas e ir a Árchez al aperitivo, o bajar al río y entrar directamente en el pueblo. Esta última opción se impuso y descendimos al cauce para rodear el cortijo de Eulalio, hoy habitado por extranjeros, y llegar al bar al lado del ayuntamiento.

Encontramos el bar cerrado y hubimos de subir a la plaza de entrada al pueblo donde nos sentamos rodeados de extranjeros por todas partes. Los únicos que hablábamos español éramos el camarero y nosotros. El bar resulto tener rica cerveza fresca pero ninguna tapa, sólo unas pobres aceitunas. Con la cervecita salió a relucir que pronto iba a ser San Miguel y los dos Migueles del grupo se ofrecieron a invitar a otra cervecita. Usieto, que siempre oficia en asuntos de hostelería, entró a pedir una nueva ronda, pero salió desalentado porque no había ni un triste trozo de chacina para aperitivo, así que levantamos el campo y marchamos a la Venta Curro.

En la Venta, a la sombra del gran pino de la puerta, tomamos primero un vinito y luego un par de ensaladas, morcilla y chorizo para compartir y luego un plato principal de carne que varió entre entrecots más y menos hechos, solomillo y secreto. Todo regado con vino de Toro. Excelentes carnes y hechas en el punto pedido. Un sitio para repetir.

La Ruta



Llegando al molino Matías

El molino Matías
El algarrobo
Por la pasarela del Río Turvilla
Por el río Cájula

Túnel de adelfas



El último puente del río Cájula





Arriba Canillas de Albaida
Bajando al río

Comida en la Venta El Curro de Archez


jueves, 3 de febrero de 2022

MIÉRCOLES 2 DE FEBRERO: ÁRCHEZ, RUTA DE LOS MOLINOS

 Árchez y Canillas de Albaida. 2-2-2022

Participantes: Pili, Paco Ponferrada, Luis, Lily, Victoria, Antonio Usieto, Manolo, Paco Hernando, Antonio de Fornes, Jesús. Lucía y Miguel vinieron a la comida.

Distancia recorrida: 12,2 km

Desnivel acumulado: 580 m

Desayuno en el bar Carlos de Caleta de Vélez. Molletes y pitufos con aceite a 2,30€.

Este miércoles inaugurábamos una nueva modalidad: Los Primeros Miércoles de Mes. En ellos haremos una ruta matutina terminando con comida en algún restaurante cercano. El restaurante elegido para hoy fue Curro, en Árchez, desconocido para todos, pero con buenas referencias. Y Manolo preparó una ruta ad hoc, también novedosa para todos. Día pues cargado de novedades.

Partimos del puente de la carretera sobre el río Turvilla debajo de Árchez, rodeando el pueblo por abajo y en la plaza al lado del ayuntamiento tomamos el sendero de Los Molinos abierto entre Árchez y Canillas. Va el sendero por la orilla derecha del río la mayor parte del recorrido y el río, sorprendentemente, con su buen chorrito de agua a pesar de la sequía.

Enseguida se pasa por el molino Eulalio, hoy molino Winkler, luego por el molino Matías y de él sube la senda a buscar la acequia acondicionada para entrar en el cañón del río debajo de Canillas. El trayecto va por huertas de aguacate, naranjo y olivo, gran parte del tiempo cerca del río, y luego por la acondicionada acequia salvando el cañón del río lleno de chopos, sauces, adelfas y otros matorrales.

En el puente romano termina el sendero junto al Molino Viejo en la desembocadura del río Cájula en el Turvilla.

Aquí tomamos otra senda acondicionada por el Ayuntamiento de Canillas por el cauce del río Cájula, también con su chorrillo de agua en este año tan seco. El río va muy encajonado entre taludes casi verticales, pero a pesar de la verticalidad están aprovechados en estrechísimos bancales con olivo, y aguacate donde llega el agua. Llaman la atención algunos enormes pedruscos caídos al cauce desde los laterales y los bosquetes de adelfa jalonando el río.

El personal iba contentísimo con esta ruta novedosa, tan placentera y agradable, acondicionada con puentes de madera para cruzar el río. De vez en cuando salía a colación el final de la ruta con un buen chuletón y a todos se nos hacía la boca agua.

El río Cájula se forma por la conjunción de los arroyos Ciquilías al norte y de la Minilla al noroeste. La senda no llega a ese horcajo, sino que sube al oeste para entrar en el valle de la Minilla. Más arriba cruza el arroyo y sube decididamente a la pista de Renzuelas por debajo de la zona de Los Lisos, justo donde sale al norte un carril a los cortijos de Palomo y la Loma.

Al salir de los valles a la pista recibimos el sol con alegría en esa mañana tan limpia, sin viento, casi primaveral.

La pista va adaptándose al terreno, con pequeñas subidas y bajadas. Atraviesa los arroyos Ciquilías y de la Fuente del Conejo para subir a la Hoya del Boquino o de la Virgen. En este trayecto conversamos con una pareja de hermanos canilleros que deben estar todos los días en sus aguacates. Al lado de la Hoya hicimos un pequeño Ángelus, con poca comida, “porque había que guardar el apetito para el chuletón de mediodía”, al decir de alguno.

De la pista baja una buena senda al Turvilla y al área recreativa de Fuente Santa. Esa misma senda sigue en dirección norte hacia la Cueva del Agua. Una senda a explorar. Pensábamos que de Fuente Santa había senda al Molino de la Harina, pero no la hay. Dimos la vuelta y continuamos hacia Canillas, donde paramos en el bar de siempre a tomar una cervecita con tapa.

Descansados y repuestos salimos a buscar la ermita de San Antón y el carril que baja empinadísimo hacia Árchez. En el pueblo es visita obligada el alminar del siglo XIII. Y del alminar al restaurante Curro.

Cuando estábamos dejando las mochilas en los coches llegaron Miguel y Lucía, justo a tiempo para ocupar la mesa reservada en la terraza. Cerveza de entrada, ensaladas, chorizo, morcilla y empanadillas para compartir, y cada uno lo que quiso de plato principal. De mí diré que el entrecot poco hecho estaba riquísimo y que estoy dispuesto a repetirlo. 4 botellitas de Toro, postres de la casa, cafés y vino dulce. Una comida señorial rodeados de guiris por todas partes menos por una.

La inauguración de los primeros miércoles de mes no podía salir mejor: ruta muy bonita, novedosa, aperitivo y comida de primera. Un 10 para Manolo, el organizador. El segundo miércoles de mes va a tener difícil superar al primero.

 


LA RUTA
MOLINO DE EULALIO, AHORA WINKLER


CANILLAS DE ALBAIDA

MANTIS RELIGIOSA CON HUEVOS
MOLINO DE MATÍAS

LA PIEDRA DEL MOLINO

LA PASARELA DEL RÍO TURVILLA

EN EL PUENTE DE LA CALZADA ROMANA






POR LA PISTA DE RENZUELAS
EL ÁNGELUS


SENDA DE BAJADA AL RÍO TURVILLA
UNA CALERA BIEN CONSERVADA
EN EL AREA RECREATIVA DE FUENTE SANTA

CANILLAS DE ALBAIDA
EL MOLINO WINKLER DESDE SAN ANTON
ÁRCHEZ

ALMINAR DEL SIGLO XIII
CERVECITA EN LA VENTA EL CURRO

ENTRANTES

PLATO FUERTE