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viernes, 28 de junio de 2024

MIÉRCOLES 26 DE JUNIO DE 2024: POR LA FALDA DEL PICO PLAZA DE ARMAS

Participantes: Ángel, Luis, Blas, Pili, Paco Ponferrada, Rafa, Manolo, Antonio Usieto y Jesús.

Distancia recorrida: 10,5 km

Desnivel acumulado: 480 m

Ángel nos había propuesto recorrer un trozo de la falda del pico Plaza de Armas, desde el Postuelo a la loma del Tesorillo, y hoy fue el día elegido para hacer la ruta.

Para evitar el atasco de Málaga salimos de Torre del Mar a las 8, ya desayunados para recoger a Manolo y a Rafa y continuar viaje a Istán. En la carretera de Istán nos juntamos los tres coches, Luis, Paco y Antonio, sin habérnoslo propuesto. Luis que iba el primero siguió al hotel Altos de Istán por la carretera mientras Paco y Antonio subimos por la carretera antigua a recoger a Ángel en su casa de campo, y ya el grupo completo marchamos a la Vega del Colmenar, lugar de comienzo de la ruta.

Después de la larga preparación para la caminata salimos por el carril en dirección norte para, enseguida, dejar el carril principal y tomar el que va al Hoyo del Bote. Este carril atraviesa el río Verde nada más empezar y allí hicimos los primeros equilibrios para evitar mojarnos los pies yendo de piedra en piedra. Luis, más listo, pasó por el vado del carril sin que el agua le llegase poco más arriba de la suela.

Va el carril entre casas y huertas, de aguacate la mayoría, subiendo, pero pronto lo dejamos para tomar el carril al Postuelo que sale a la derecha, norte, y sigue ascendiendo por la ladera, con el sol pegando de pleno. Ahí nos cayeron los primeros goterones de sudor del día.

Cruzamos la cañada del Postuelo con su buen chorro de agua. Esta cañada nace en la fuente de la Hoyanca y recibe después al arroyillo del Postuelo que baja del puerto del Postuelo y lo llevamos a nuestra izquierda mientras subimos. En Istán arroyo es un vallecito de menor importancia que cañada, de ahí que el arroyo del Postuelo desemboque en la cañada del Postuelo.

El puerto del Postuelo se forma en una pequeña depresión entre el cerrillo del Mirador del Postuelo y la loma que baja de Plaza de Armas que aquí recibe el nombre de loma del Postuelo. En el puerto se termina la subida de la mañana porque desde aquí el carril llanea con pequeñas subiditas y bajadas. Después del puerto entramos en el valle del Helechal, formado entre las lomas del Postuelo al sur y de Juan Ortíz al norte. El arroyo del Helechal también lleva siempre agua.

Al pasar la loma de Juan Ortíz entramos en el valle del Balatín vertebrado por el arroyo del Balatín. Del carril hacia abajo, hacia el río Verde, ha habido siempre unas cuantas familias viviendo, bien en chozas bien en casas. Hoy algunas de esas familias siguen conservando casa allí y otros han venido de nuevo para construir también sus casas.

El arroyo del Balatín tiene siempre agua. Ahora se emplea para regar algunas huertas y para el suministro a las casas. Poco después de cruzar el cauce del Balatín sale a la derecha un carril que recorre parte de las casas y baja a cruzar el río Verde. Nosotros dejamos ese carril y continuamos por el nuestro hasta la majada del Lentisco que es donde termina. Desde la majada al norte se entra en la loma de los Tesorillos porque se dice que por allí enterraron sus tesoros gentes que vivieron en el Balatín.

Al terminar el carril principia una senda, recién limpiada, que va llaneando primero y descendiendo después por la loma de los Tesorillos. El descenso se ha marcado cortando algo de maleza, pero la senda como tal no está aún hecha. Baja la pre-senda con mucha inclinación porque no se ha hecho ningún zigzag que suavice la loma. Suponemos que cuando la brigada constructora de la senda termine su labor se bajará por la loma con mucha más comodidad. Nosotros bajamos ayudados de las ramas del matorral y gracias a que Ángel quitó con su hacha las ramas que más estorbaban.

Al llegar al río Verde vino otra tanda de equilibrios por las piedras para cruzarlo sin mojarnos las botas. A unos metros del cauce, por la orilla izquierda, llagamos al carril que va a Las Arcas y que tomamos a la derecha, al sur, hacia Istán.

El carril va remontando la ladera dejando el cauce del Verde cada vez más abajo, cruza el arroyo del Capitán, este sin agua, y cuando corona el tajo del Capitán comienza a llanear entre el alcornocal.

Al llegar al carril a Casa Balatín, se discutió si bajar a bañarnos a Charco Canalón o si seguir hacia los coches. Como era temprano decidimos bajar al Canalón. Otro cruce del río Verde haciendo equilibrios de piedra en piedra nos llevó al comienzo de la sendita al Charco Canalón que sale a la derecha, hacia el norte.

Algunas piedras estaban ocupadas por jóvenes. Nos asentamos al lado del río para constatar que sólo Rafa, Paco, Pili y Jesús estaban dispuestos a bañarse. El resto marchó a buscar una zona de sombra para el almuerzo. El agua estaba estupenda a la temperatura justa para quitarnos el calor que nos sobraba. Hicimos unas nadaditas hasta debajo del canalón por donde caía una cascada preciosa. Sólo Paco se atrevió a meter la cabeza en esa potentísima ducha.

Junto al cauce del río, a la sombra de unos sauces y unas adelfas, encontramos el restaurante de hoy. Tuvimos encurtidos de Nori, chacina de León y jamón de bellota como aperitivos con unas cuantas cervezas frescas. Salió después una rica tortilla de setas y gambas, unas judías verdes y unas patatas aliñadas que hicieron de primer plato quedando para después las carnes de filetillos tiernos y magro de cerdo aliñado con hierbas. Terminamos con una tabla de quesos variados y luego con cerezas. Tomamos una botella de Calatayud, fresca, una de la Mancha y otra de Toro. Opípara comida y excelente charla.

Quedaba una hora escasa hasta los coches. Hicimos el recorrido con tranquilidad por el carril hasta la Vega del Colmenar.

Día sin mucho calor, agradable, y recorrido por bosque de pino resinero y alcornoque, con una excelente camaradería.











































viernes, 8 de diciembre de 2023

MIÉRCOLES 6 DE DICIEMBRE: PUERTO DE LA REFRIEGA,VÉRTICE GEODÉSICO PLAZA DE ARMAS Y CASTAÑO SANTO

Participantes: Ángel, Pepe de Benahavis, Pepe de Marbella, Dolores, Antonio de Marbella, Pilar y Encarna de Marbella, Luis, Germán, Antonio Usieto, Manolo y Jesús

Distancia recorrida: 12,2 km

Desnivel acumulado: 620 m

Desayuno en la churrería el Paso de Nueva Andalucía. Pitufos integrales, churros y cafés. Servicio rápido y excelentes churros. A 3€.

Poco más de las 10h nos pusimos en marcha bajando desde el puerto de la Refriega, donde aparcamos, hacia el sur, por el camino que rodea Plaza de Armas, en una mañana sin viento, con niebla a veces espesa y unas gotitas producto de la condensación de la niebla de vez en cuando, muy poco, pues se pudo caminar todo el día sin impermeable.

Cuando la niebla abría un poco dábamos vistas al valle del Hoyo del Bote, con sus pinares y alcornocales, pero la mayor parte del tiempo la visibilidad era muy escasa.

Tomamos el desvío hacia la cumbre de Plaza de Armas, un carril muy bueno para caminar e incluso para subir con todo terreno. Todo el cerro está cubierto de pino resinero, joven, de regeneración después del incendio. Lo más llamativo han sido las rocas. Había algunas con blanco cuarzo intercalado, otras tenían láminas iridiscentes de color verdoso, otras eran rojizas, etc. una gran variedad fruto de la oxidación y descomposición de las peridotitas.

La llegada al collado de los Hoyuelos marca la llegada a la cresta del cerro. Hacia el noroeste queda el cerro del Molinillo y hacia el sureste el cerro del Mirador que en algunos mapas viene con cerro del Pollo. Del collado de los Hoyuelos se ve principio de senda hacia el noroeste, por el lateral del cerro del Molinillo, que queda para explorarla otro día con menos gente y mejor visibilidad.

Continuamos al sureste, por el carril, ascendiendo par la falda del cerro del Mirador hasta sobrepasar el cerro. Este cerro es el más alto de Plaza de Armas con 1334 m, sin embargo, el vértice geodésico está más al sureste. Hacia él continuamos, ya por terreno casi llano, hasta que el carril termina en una explanada donde, escondido detrás de los pinos, está el vértice, 1324 m.

La niebla seguía y la visibilidad era casi nula. En el vértice hemos hecho un corto Ángelus, unas cuantas fotos y hemos comenzado el regreso. Ángel dice que cerca del vértice estaba la base de una torre de vigilancia y unas paredes de piedra que podrían haber servido de albergue en tiempos pasados. Hoy las máquinas han removido toda esta zona de la cresta y no quedan restos de nada.

Bajamos a buen paso, aún así llegamos a los coches dejados en el puerto de la Refriega a las 14,30. Hora de almorzar.

Estando en el puerto de la Refriega la visita al Castaño Santo es obligada. La decisión ha sido ir a ver el Castaño Santo y comer allí si el tiempo nos lo permitía. Con los coches hemos ido al principio del carril que baja a la casa del Hoyo del Bote donde hemos aparcado. Por cierto, el arroyo de Hoyo del Bote llevaba su buen caudal de agua y la fuente que tiene en el carril echaba un buen chorro.

Hemos bajado con cuidado al Castaño porque el suelo estaba húmedo y en algunos tramos resbalaba mucho. Este descenso y el entorno del Castaño alberga unos árboles extraordinarios. La palma se la lleva, cómo no, el enorme Castaño Santo con ese troncazo descomunal, pero hay también un quejigo potentísimo y unos cuantos alcornoques también enormes. Una delicia esta umbría.

A la hora del almuerzo ha habido división. Por un lado, los marbelleros y José de Benahavís se han sentado desperdigados, han sacado sus bocadillos y en un momento habían comenzado a engullirlos. Los han pasado con agua. Que les aproveche. Pero este no es el concepto de comida compartida de la Vinoteca.

Por otro lado, Ángel y los vinotequeros nos hemos sentado junto al enorme tronco, hemos preparado las viandas, han salido 5 botellitas de vino, y ha comenzado esa rueda de fiambreras que tanto nos gusta. Ha habido aguacate, rico jamón, edamame, chorizo y cecina de aperitivo. Después una jugosa tortilla, patatas en adobo, carne con ajos, carne con pisto y filetillos tiernos. Para terminar un muy buen queso de Gruyere. Hemos enjugado la comida con una botella de Ribera del Duero criado en tinaja, un Rioja, un Mencía y un Monastrell de Alicante. Ha sobrado una botella y otra que quedó en el coche. Como postre unas pasas y un turrón de Jijona excelente que hemos pasado con orujo blanco y de café.

Los marbelleros han terminado de comer en seguida y se han despedido, mientras, el resto nos lo hemos tomado con calma y entre la comida y la buena charla hemos pasado un rato memorable acompañados de ese castaño añoso que nos miraba con una sonrisa de aprobación.

Subida a los coches y regreso.

Maravillosa excursión, aunque no hayamos disfrutado de las vistas. Esta preciosa sierra sólo tiene un inconveniente. Que Nueva Andalucía está muy lejos de la Axarquía y que de Nueva Andalucía al puerto de la Refriega hay una horita de carril, que hoy estaba recién arreglado, como una carretera.



Día de niebla

Vértice geodésico Plaza de Armas 1.324 m



En la enorme cima


Regreso al puerto de la Refriega



VISITA AL CASTAÑO SANTO














Regreso al coche